Ojo Crítico

Cómo es la estrategia contra Garzón

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Ni me voy a tener que “extender” demasiado en demostrar cual es la estrategia que por lo visto está empleando con el “rojo comunista” la derecha de este país. En poco tiempo, hemos visto cómo se le ha atacado desde esa derecha. Lo suficiente como para deducir cuales son los puntos claves que emplea contra el Ministro de consumo.

Básicamente, como veremos a continuación, esta consiste en criticarle afirme lo que afirme, aunque sea lo mismo que esa derecha defendía hasta entonces. Pero veamos tres ejemplos.

El etiquetado de alimentos  Nustriscore: cuando lo proponía PP, bien. Si lo propone Garzón, mal

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, comparecía en una Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de los Diputados explicando la medida que iba a adoptarse de incorporar un etiquetado a los alimentos donde se informa del valor nutricional de los alimentos, defendiendo que esta medida podría reducir un 3,4% la mortalidad asociada a la obesidad y el sobrepeso (pueden ver la intervención en este vídeo). Momento que aprovechó la diputada del PP Carmen Riolobos para acusarle de “venderse a la industria agroalimentaria francesa” y “traicionar a la industria agroalimentaria y artesanía española, y al campo español”, oponiéndose a la medida porque según ella  “confunde a los consumidores y va a dañar la reputación de alimentos de la dieta mediterránea”.

Resultó curioso e irónico que los argumentos esgrimidos por Riolobos para acusarle de poco patriota a Garzón, sin embargo, confrontan con lo que defendía su partido hasta entonces: cuando el PP pedía que se utilizase Nutriscore de manera urgente en 2020:

“El consumidor tiene derecho a saber qué come. Y por eso, el Grupo Parlamentario Popular considera que Gobierno debe poner en marcha a la mayor brevedad la etiqueta de calidad alimenticia Nutriscore”.

Con el documento en la mano, Garzón sacó los colores a la diputada conservadora:

“Señora del PP, ¿cómo explico yo esto?”

 

Los paquito chocolatero de la política

Misma estrategia, pero ahora con el consumo de azúcar en dulces y la bollería industrial.

Aparece en los medios la noticia de que Consumo, el ministro Alberto Garzón, decretará contra la publicidad dirigida a niños de chocolate, azúcar, galletas, zumos, bebidas energéticas o helados. No tardó, por supuesto, la derecha en arremeter contra él señalando que quería prohibir los zumos y tildando que un ministro de Consumo se preocupe del consumo excesivo de azúcares en productos ultraprocesados.

 

Lo gracioso, de nuevo, es que los estudios científicos demuestran que existe una correlación entre el consumo de ese tipo de productos insanos y la publicidad. Y lo irónico es que la derecha, el PP que ahora criticaba el decreto, llevaba años haciendo lo que ahora critica a Garzón: proponiendo la limitación y realizando campañas contra el consumo de ese tipo de productos.

La política de la derecha en España es la del “todo vale” encarnando como máxima la frase:

“Éstos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros”

 

Más: Garzón está “contra la carne”  en un discurso donde no lo está

Alberto Garzón apareció en un vídeo donde decía lo que lleva diciendo la Unión Europea, las asociaciones de ganaderos, el Gobierno e incluso los propios partidos de derechas en sus respectivas comunidades. Véase aquí.

La derecha lo convirtió en una oportunidad para inventarse un enfrentamiento entre “los ganaderos”, así en general, contra él. Vimos, por ejemplo, cómo El Mundo lo exponía con el titular “El vídeo de Garzón que ha enfurecido al sector ganadero“.

Pese a que en el propio vídeo, colgado en su canal de Youtube, Garzón dejaba claro contra qué iba: las macrogranjas.

Los cuñados de la carne

No tardó la derecha española en hacer lo que mejor sabe hacer: montar su argumento en hombres de paja usando la reducción al absurdo. Empezó a publicar en redes sociales sacándose fotos con carne bajo el ht #YoComoCarne como si el ministro hubiera dicho lo contrario.

Este es el nivel.

 

La ganadera ad hoc: Camino Limia

Tras eso, la derecha hizo lo que mejor sabe hacer: inventarse bulos. Apareciendo en el camino “expertos ganaderos” como la señora Limia: la “ganadera” ad hoc: María Camino Limia, simpatizante de Vox

apasionada de la caza mayor

y abogada inmobiliaria. La mujer que solo se la ve pisar granjas (y posar) para hacer vídeos virales contra Garzón

que llegaron incluso a ser difundidos por diferentes medios de derechas, como Jara y Sedal (revista de cazadores)

O como en diario El Mundo, en los que le criticaba por unas declaraciones sobre la calidad o el consumo de la carne que este no hizo jamás.

Donde maquillaron su currículum omitiendo el claro sesgo ideológico de la susodicha a la que dieron un altavoz para atacar a Garzón mediante una falacia de hombre de paja.

Incluso su cargo, presidenta de la “Asociación de Ganadería Mundial sostenible”, fue creado ad hoc: Esta agrupación fue creada hace un mes (justo después de que la derecha atacara a Garzón) y tiene una web inactiva. Véase el ejemplo, con su cabecera, que todavía tiene el número de la plantilla:

O con la sección de dedicada a su “junta directiva”: https://ganaderiamundialsostenible.org/junta-directiva/ Compuesta por varios miembros clónicos anónimos.

Una mujer que trabaja supuestamente en la ganadería extensiva y con un sesgo ideológico que le lleva a criticar a Garzón pese a que este defiende la ganadería extensiva (cosa que veremos en el siguiente caso).

 

Porque lo gracioso se produjo cuando se vio que lo que al criticado Garzón se le criticaba por defender lo mismo que la derecha llevaba defendiendo desde hacía años.

La ganadería intensiva y sus hombres de paja contra Garzón

Y llegamos a la última falacia de hombre de paja montada por la derecha (de momento – pues cuando un tonto sigue un camino y el camino se acaba el tonto sigue). De nuevo no podían desaprovechar la oportunidad de mentir y difamar. Pero repasemos los hechos…

El 26 de diciembre de 2021 The Guardian publica una entrevista hecha al ministro titulada “Los españoles deberían comer menos carne para limitar la crisis climática, dice el ministro. Alberto Garzón quiere que el público reconozca el impacto de las megagranjas en el medio ambiente y cambie sus hábitos alimenticios” (ver enlace).

Extracto de The Guardian

Garzón dice que los españoles no deben dejar de comer carne por completo, pero sugiere que coman mucho menos y se aseguren de que sea de buena calidad por el bien de su salud y el medio ambiente. Contrasta los productos baratos producidos en masa con la carne criada tradicionalmente.

“La agricultura extensiva es una forma de ganadería ambientalmente sostenible y que tiene mucho peso en partes de España como Asturias, partes de Castilla y León, Andalucía y Extremadura”, dijo.

“Eso es sostenible; lo que no es para nada sostenible son estas llamadas megagranjas… Encuentran un pueblo en una parte despoblada de España y ponen 4.000, o 5.000, o 10.000 cabezas de ganado. Contaminan el suelo, contaminan el agua y luego exportan esta carne de mala calidad de estos animales maltratados”.

El ministro también señaló un informe reciente que encontró que 20 empresas ganaderas son responsables de más emisiones de gases de efecto invernadero que Alemania, Gran Bretaña o Francia.

Garzón, un economista que es el coordinador de la alianza Izquierda Unida en el gobierno de coalición liderado por los socialistas de España, fue noticia cuando instó a la gente a reducir su consumo de carne en julio.

Señaló que el español promedio come más de 1 kg de carne a la semana, aunque la agencia de alimentos del país recomienda que las personas coman entre 200 gy 500 g, y que España come más carne que cualquier otro país de la UE, sacrificando 70 millones de cerdos, vacas, ovejas, cabras, caballos. y aves cada año para producir 7,6 millones de toneladas de carne.

Sus llamadas fueron rotundamente burladas y desestimadas, sobre todo por sus propios socios en el gobierno. El ministro de Agricultura dijo que el sector agropecuario estaba siendo objeto de “críticas profundamente injustas cuando merecía respeto por el trabajo honesto que realiza tanto por nuestra alimentación como por nuestra economía”, mientras que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , pareció burlarse de la sugerencia, diciendo : “Hablando personalmente, un bistec medio cocido es difícil de superar”.

Garzón atribuye el fuego amigo a lo que diplomáticamente llama “los diferentes programas y políticas” de los partidos de la coalición, y dice que siempre supo que enfrentarse a la industria cárnica industrial provocaría una respuesta furiosa.

El 3 de enero de 2022 una web promotora de la industria cárnica y la ganadería extensiva llamada “Cárnica” (véase el perfil) publica un artículo “interpretando” las palabras de Garzón bajo el titular “Garzón afirma en The Guardian que España exporta carne de mala calidad de animales maltratados” descontextualizando las palabras de garzón como si este se dirigiera  a la ganadería en general y diciendo que “Alberto Garzón critica la mala calidad de la carne española”.

Cual estrategia goebbleliana, el responsable de marketing de Cárnica, Jorge Cocero, se dedica a difundir esa noticia manipuladora por distintos medios y redes sociales para propagar el bulo. Y lo consigue: diversos políticos y cuentas de derechas (PP y VOX) difunden el bulo arremetiendo contra Garzón y contra el gobierno pidiendo su dimisión. Cosa que la propia revista celebra como un éxito.

Por desgracia, la cosa no les ha salido finalmente bien.

Primero los verificadores de noticias y fact-chekers desmintieron lo afirmado en el bulo.

Luego otros medios desmintieron el bulo y a los que se sumaron al linchamiento, tanto de la derecha oficial (PP, C´s y VOX) como a la otra dentro del PSOE. Y desde luego, en las redes sociales tampoco fue distinto. Al final en las redes sociales la cosa se les volvió en su contra a quienes criticaban a Garzón. De hecho ya ha quedado reconocida la victoria del ministro frente a los bulos y quienes lo usaron en su contra.

Lo irónico, de nuevo, es que la misma derecha que ahora criticaba a Garzón por sus declaraciones contra las macrogranjas estuvo durante décadas haciendo también políticas contra ellas. De hecho ha apoyado iniciativas y realizado campañas contra estas en redes sociales.

¿Cuál fue entonces la estrategia de la derecha?

Pues hemos podido ver toda una ristra de hipocresía que podemos resumir en varios tipos de actuaciones con tal de mantenerse en sus trece:

1º.- Se han dedicado a comentarios en redes sociales donde criticaban las macrogranjas (véase la noticia aquí , aquí y aquí). Por suerte lo que sucede en redes, se queda en las redes.

 

2º.- A negar que existan las macrogranjas (véase aquí y aquí). Además de negar que los han borrado (véase aquí), pese a que los han borrado, a mantener su negación de  que existan las macrograjas. De hecho pudimos ver al presidente del PP, Pablo Casado, haciendo el ridículo mientras posaba en el campo de una granja de ganadería extensiva en el que le prepararon unas vacas con comida para que no se movieran para la foto. De un pueblo en el que decía era su “pueblo de adopción” (porque tiene un chalet allí).  Y en el que cuando una periodista le preguntaba por las macrogranjas este se trababa, no sabía qué responder para salir al paso y cuando lo decía se dedicaba a negar que en Castilla y León hubiera macrogranas: “yo no sé si hay macrogranas… hay granjas y granjas grandes”. Además de realizar una serie de afirmaciones que han sido la mofa por demostrar su desconocimiento.

3º.- Luego, a decir que lo que ellos defienden la “ganadería intensiva, no las macrogranjas” (véase aquí). El cuñadismo del “ni machista ni feminista” aplicado a este asunto:

Al ser preguntada expresamente si el PP defiende o no la existencia de las macrogranjas, después de que hoy en la localidad Daimiel –gobernada por el PP– se hayan prohibido, Gamarra ha asegurado que se quiere generar una “gravísima confusión entre la ganadería intensiva y extensiva, y las macrogranjas”. “Son dos cuestiones distintas y se intenta plantear que es exactamente lo mismo. Y la ganadería intensiva nada tiene que ver con las macrogranjas en nuestro país.  El PP defiende una ganadería intensiva y extensiva y, sobre todo, la diversidad que es el equilibrio de un sector que es clave para la sociedad española”, ha aseverado.

Todo eso mientras su partido cerraba macrogranjas en Daimiel, ante lo cual solo pudo responder que es porque el “PP cumple con la legislación”. El argumentario en el PP tras volverse en su contra el bulo (por estar criticando a Garzón por algo que ellos mismos defienden), por lo visto, consiste en el negacionismo.

4º.- Y como la evidencia está ahí, algunos han optado por simplemente decir que por más que Garzón no dijera aquello de lo que le acusan o manteniendo que dijo lo que no dijo, que el ministro de Consumo simplemente no debería opinar nada sobre Consumo para “empeorar la imagen de España” porque según ellos este tipo de declaraciones (que no hizo y que solo tuvieron repercusión en España porque ellos se dedicaron a difundirlas) “perjudican al sector ganadero”.

5º.- Por último, y más lamentable, está la estrategia del PSOE de, en vez de zanjar el asunto, seguirle la corriente a su oposición.

A las declaraciones de Garcia Page y  Luis Planas podemos añadirles las declaraciones, también propias de cuñado, del presidente del partido: Pedro Sánchez.

Primero cuando contestó sobre el bulo de la cárne con que a él le gustaba un buen filete.

Y después cuando al preguntarle por la polémica este, de nuevo, en vez de mojarse declarando que es un bulo difundido por su oposición y que Garzón simplemente defiende los compromisos con el PSOE y la UE, simplemente diciendo solo que “lamenta la polémica”.

Para desgracia también del PSOE, la gente rescató de la hemeroteca todas las veces en las que él criticaba las macrogranjas.

Pareciera que todo lo que tienen contra Alberto Garzón se lo tienen que inventar. Pues no es la primera vez que ponen palabras en su boca que este no ha dicho para criticarle. Estrategia, por cierto, bastante patética y signo de pobreza ideológica: pues cómo de lamentable debe ser la ideología de uno si la única forma que tiene esa persona de convencer es mintiendo.

Notas:

La imagen del post fue tomada de ecoavant.com

La web también hizo un artículo, mucho más extenso y explicativo, sobre el bulo y qué son las macrogranjas, que puede verse en este enlace.

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